En el contexto de JamKazam y de tocar música, la latencia es el tiempo que pasa desde el instante en que otro músico toca una nota en su instrumento hasta que tú oyes esa nota en tus auriculares. Si la latencia es demasiado alta, se vuelve difícil o incluso imposible tocar juntos, porque oyes a los demás músicos de tu grupo tocar por detrás de ti. Así que mantener la latencia lo más baja posible es tremendamente importante para lo bien que te vaya y lo que disfrutes tocando en sesiones en línea en la plataforma JamKazam.


Supongamos que hay dos músicos en tu sesión de JamKazam. La latencia total de tu sesión será la suma de:

  • El tiempo que tarda cada uno de los ordenadores en procesar el audio. Lo llamamos latencia de procesamiento de audio, y en el diagrama de abajo aparece en naranja.
  • El tiempo que tarda tu audio en transmitirse por Internet. Lo llamamos latencia de Internet, y en el diagrama de abajo aparece en verde.
  • El tiempo que se tarda en almacenar audio en el búfer debido al jitter. Es un concepto más técnico y no lo tratamos aquí.


La latencia existe en todas las interpretaciones musicales, incluso cuando los músicos están juntos en el mismo lugar. La latencia se mide normalmente en milisegundos. Un milisegundo es una milésima de segundo. La velocidad del sonido, la velocidad a la que el audio se desplaza por el aire, es de aproximadamente un pie (30 cm) por milisegundo: increíblemente lenta. Así que si estás en una habitación con otro músico y las sillas están a 10 pies (3 m) de distancia, habrá unos 10 milisegundos de latencia en la sesión.


La razón de que JamKazam pueda funcionar es que la velocidad de la luz es de unas 100 millas (160 km) por milisegundo. Esto es relevante para el audio porque la red troncal de Internet es de fibra, y la fibra mueve los datos a algo cercano a la velocidad de la luz (aunque menos, por varios factores). Aun así, en teoría, si estás a 10 pies de distancia en una habitación con 10 milisegundos de latencia, en esos 10 milisegundos tu audio puede recorrer hasta unas 1000 millas (1600 km) por la red troncal de Internet.


Suena bien, ¿verdad? Pero no olvides que hay que contar el tiempo que tardan los ordenadores de cada extremo de la conexión en procesar el audio. Si optimizas bien tu equipo, normalmente puedes dejarlo en un rango de 3 a 10 milisegundos. Si estás en 10 milisegundos en tu ordenador/equipo, acabas de consumir el equivalente a hasta 1000 millas de alcance por Internet. ¡Así que prestar atención a optimizar tu ordenador y tu equipo de audio dará sus frutos! Ofrecemos consejos muy valiosos para elegir la interfaz de audio adecuada y configurar de forma óptima tu interfaz de audio y tu conexión a Internet en las secciones de recomendaciones de equipo e instrucciones de configuración de esta base de conocimientos de JamKazam.


En el diagrama de abajo hay un ejemplo realista de lo que se puede conseguir con JamKazam a larga distancia. Supongamos que un músico está en Austin y el otro en Chicago. Supongamos que ambos músicos han configurado su equipo de modo que el procesamiento de audio suma un total de 5 milisegundos. Y supongamos que el jitter añade otros 3 milisegundos. Por último, aunque la distancia entre Austin y Chicago es de 1200 millas (1900 km), supongamos que los datos de audio tardan 20 milisegundos en transmitirse por Internet. Esto da un total de 28 milisegundos de latencia entre estos dos músicos. A los músicos les sonará/parecerá como si estuvieran en una habitación a 28 pies (8,5 m) de distancia.



Al considerar cuánta latencia es tolerable, conviene señalar que depende del tempo, del estilo de música y de lo sensible que sea cada músico a la latencia. Dicho todo esto, como pautas generales, JamKazam diría que:

  • 20 milisegundos de latencia o menos dan una sesión excelente
  • 20-30 milisegundos de latencia dan una buena sesión, con la latencia más perceptible
  • 30-40 milisegundos de latencia dan una sesión aceptable, con una latencia que hay que gestionar más
  • 40 milisegundos o más de latencia dan una sesión más dura, que llega bastante rápido a un punto en el que es muy difícil mantenerse sincronizados


Hay otro concepto de latencia que conviene entender. El músico de la sesión que lleva/marca el ritmo/tempo de la música va a sentir la latencia mucho más que el resto de músicos de la sesión. Supongamos que tu grupo tiene un baterista y que el baterista marca el ritmo. Y supongamos que la latencia de tu sesión es de 20 milisegundos. Entonces, cuando tu baterista golpea un tambor, oye ese golpe al instante. Todos los demás músicos de la sesión oirán ese golpe 20 milisegundos después. Así que todos los demás músicos, aunque toquen justo encima del ritmo que oyen, estarán tocando 20 milisegundos por detrás del baterista. Luego el audio de los demás músicos tardará otros 20 milisegundos en volver al baterista. Así que el baterista oirá a todos los demás tocar 40 milisegundos por detrás, mientras que a todos los demás les sonará como si fueran prácticamente a tiempo. El baterista querrá frenar para sincronizarse con los demás, pero si el baterista frena, los demás frenan también, y la interpretación se viene abajo. Así que el músico que marca el ritmo tendrá que tener la disciplina de mantener el tempo firme y confiar en que los demás seguirán tocando justo detrás, aunque sea solo ligeramente por detrás. Decenas de miles de músicos tocan con éxito en JamKazam, pero hace falta un poco de paciencia y cierta adaptación para acostumbrarse a esto, en especial para quien lleva el tempo del grupo.



¿Quieres saber más? Echa un vistazo al artículo "¿Qué equipo necesito para tocar/cantar en JamKazam?".